El cuerpo del cacho es cilíndrico, robusto, con una cabeza baja y redondeada que termina en una boca de gran tamaño, ligeramente oblicua hacia arriba en vista lateral. El dorso es gris a negro verdoso, los flancos son dorados y el vientre amarillo claro a plateado. Las aletas dorsal y caudal son oscuras, las ventrales y la anal son naranja a rojo oscuro. Las escamas de tamaño grande están bordeadas de oscuro lo que confiere al cuerpo un aspecto reticulado.
El cacho vive en los ríos, desde la parte inferior de la zona de la trucha hasta la zona de la brema. También habita las aguas estancadas, principalmente embalses, resistiendo bastante bien la polución.
En la mayoría de las aguas europeas, el cacho alcanza una edad media de 8 a 10 años, excepcionalmente 15 años o más. Alcanza la madurez sexual a los 2 4 años y desova en pequeños grupos, en aguas corrientes o cerca de las orillas. Los machos permanecen en los lugares de desove y las hembras adultas se introducen entre ellos, fijando posteriormente los huevos sobre piedras, trozos de madera o plantas y sobre el suelo pedregoso. El desove es fraccionado, en dos o tres puestas separadas por un intervalo de 10 a 20 días. La piel de los machos, algunas veces también la de las hembras, se cubre en la época del desove de una erupción cutánea.
Son omnívoros típicos cuya actividad se continúa incluso durante el invierno. Mientras las temperaturas no son muy bajas siguen alimentándose sin grandes interrupciones. Se cuentan entre los peces más voraces y más luchadores, lo que les hace ser apreciados por los pescadores a pesar de la calidad mediocre de su carne. Los métodos de pesca son muy diversos y los grandes especimenes son muy desconfiados y difíciles de capturar.
Longitud: 60 cm., excepcionalmente 80 cm., media de 20 a 40 cm.
Peso: 3 5 Kg, raramente hasta 8 Kg, media de 0,2 0,6 Kg
Fecundidad: 20.000 200.000 huevos.
 

 

 

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